El otro día, el señor Martínez Camino, presidente de la Conferencia Episcopal, soltó de su boca algunas perlas. Entre otras cosas, dijo que todo aquel ser humano que se somete a un aborto, está castigado con la excomunión automática. Creo que algún directivo de alguna cadena de televisión lo podría fichar como showman, porqué el gag es impagable. Lástima que no lo dice en broma, y que este tema es muy serio.
Esta es otra muestra más de la dirección que esta tomando la Iglesia. Además, no sé como van a controlar los obispos este tema. Igual ponen un polígrafo antes de dar la comunión y les preguntan: ¿ha abortado usted alguna vez?
En fin, el camino ( no el de la Conferencia ) que está tomando la Iglesia me parece lamentable y triste. Pero que quereis que os diga, ellos solitos se lo están buscando.
Martínez Camino no és president sinó secretari general i portaveu de la Conferencia Episcopal. Fins fa poc també era jesuïta, tot i que ara és bisbe i, per tant, va haver de deixar la sacrosanta Companyia.
ResponderEliminarPerò això no és tot, ja que també és... fatxa del cagar.
El president de la CEE és l'inefable Rouco Varela, paisà teu.